Cómo cuidar una planta de marihuana

Laura
Laura

El consumo de marihuana se ha vuelto cada vez más popular, ya sea con fines medicinales o recreacionales. Se estima que en España hasta un 35% de las personas la han consumido alguna vez, con diversos propósitos.

En cuanto a su legalidad, la normativa española establece que se permite la posesión de hasta 100 gr de marihuana, siempre que sea para el consumo personal privado. Asimismo, la legislación indica que no es un delito cultivar marihuana, siempre que sea para el uso personal.

Por tanto, es común que las personas que utilizan esta planta la cultiven en sus viviendas para tener un producto de mejor calidad. No obstante, es importante conocer las características del cultivo y la mejor forma de cuidar tus plantas para que se desarrollen adecuadamente.

¿Cómo cuidar marihuana exterior?

La marihuana se puede cultivar tanto en un ambiente interior como exterior, aunque esto último es lo más recomendable. Esto porque las plantas suelen tener un mejor desarrollo y se aprovecha el agua de la lluvia así como la mejor calidad de la luz solar.

Si tienes un pequeño jardín privado o cuentas con una terraza o balcón, lo más recomendable que cultives tu planta de marihuana en el exterior. Para esto, es conveniente que sigas los siguientes consejos y así tener una planta bien desarrollada:

Variedad

La clave para tener una planta de marihuana bien desarrollada, es seleccionar la variedad que mejor se adapta a las condiciones ambientales de tu zona. Hay distintas composiciones genéticas, que tienen que ver con las especies de Cannabis que se utilizan para el consumo.

Para exteriores, una de las más utilizadas en la sativa debido a que tiene un cuerpo mucho más resistente y se adapta bien a temperaturas más cálidas. Igualmente, se está utilizando ampliamente la híbrida que tiene características de resistencia de la sativa y las propiedades psicotrópicas de la indica.

Para obtener semillas de marihuana de calidad y con las mejores condiciones genéticas, debes acudir a expertos que te garanticen una adecuada conservación. En Linda Seeds encontrarás diversas variedades y podrás adquirirlas tanto online como en su tienda física en Valencia.

Condiciones de luz y temperatura

La marihuana tiene un rango óptimo de temperatura que va de los 12 a 30 °C para lograr su mejor desarrollo. Por otra parte, se recomienda que estén sometidas a 6 a 8 horas de luz natural directa y lo más adecuado es cultivarlas en un lugar que se oriente hacia el sur.

Por otra parte, se debe proteger a las plantas del impacto directo de lluvias muy fuertes, esto porque puede llegar a dañarlas. Asimismo, debes tener cuidado con las olas de calor durante el verano, para que las plantas no sufran mucho daño.

Germinación

Este es un aspecto importante tanto si vas a cultivar tus plantas de marihuana en exteriores o interiores. Para esto, puedes colocar las semillas en una bandeja con una base de servilleta o papel higiénico y humedecer con agua destilada y vigilar que siempre haya suficiente disponibilidad de agua.

Para estimular la germinación, puedes descascarillar la semilla y así favorecer la entrada de agua. Luego de que aparezcan las raíces, se pueden llevar las plántulas a macetas más pequeñas para su posterior trasplante al suelo o macetas de mayor tamaño.

Sustrato

Si te es posible sembrar directamente las plantas en tierra en el jardín, estas serán las mejores condiciones para que tengas unas raíces fuertes y por tanto, una planta más vigorosa. No obstante, si no cuentas con el espacio disponible es posible cultivar la marihuana en macetas.

Si siembras directamente en el suelo, deja un espacio entre plantas de al menos 2 metros, para permitir un desarrollo adecuado de las raíces. En macetas prepara un sustrato que sea poroso para que las raíces crezcan sin problemas, mezclando con abono de lombriz y guano de murciélago.

Riego

Otro aspecto que debes cuidar es la suplencia de agua a tu planta de marihuana y si realizas el cultivo durante la época de lluvias, puedes aprovechar el agua de forma natural. Si estás en verano debes contar con un sistema de riego y en cualquier clima comprueba que el pH del agua se encuentre entre 6 a 7.

Igualmente, debes tomar en cuenta las condiciones ambientales de la zona donde estás cultivando la marihuana con una humedad recomendada entre 40 a 60%. En climas más secos y cálidos se requiere un riego más frecuente que cuando estás en un área con alta humedad y temperaturas más bajas.

Control de plagas y enfermedades

Uno de los problemas que se pueden presentar cuando cultivas las plantas en el exterior, es el ataque de plagas y enfermedades. Para esto, conviene aplicar algún tipo de insecticida y fungicidas orgánicos.

Una forma natural de evitar la incidencia de insectos es cultivar tu planta de marihuana junto a otras como la albahaca o el toronjil. Asimismo, puedes hacer control biológico atrayendo mariquitas y/o avispas que alejan a aquellos que son dañinos.

¿Cómo cuidar marihuana de interior?

Si no tienes la posibilidad de cultivar tu marihuana en un espacio exterior, también tienes la posibilidad de hacerlo en interiores. Lo primero, como en el caso del cultivo en espacios abiertos, es seleccionar la variedad más adecuada.

El espacio que requieres para cultivar en el interior no tiene que ser muy grande, existiendo la posibilidad de adquirir armarios de cultivo. Esto es importante porque debes tener el control de la temperatura, humedad y horas de luz, para lograr un desarrollo adecuado de las plantas.

Las plantas se colocan en macetas y se debe tener un buen sustrato, el cual debe contar con una adecuada cantidad de materia orgánica. Lo más recomendable es tener una planta por maceta, de un tamaño aproximado de 4 litros durante la primera fase de crecimiento y luego trasplantarlas a otras con capacidad de 7 litros para la floración.

Lo más importante es que controles las horas de luz para que no sean excesivas y promuevas el hermafroditismo, que baja la calidad de las plantas. También es importante que no haya un alto contenido de humedad, lo cual favorece el desarrollo de hongos.

¿Cómo cuidar marihuana en casa?

Tener una planta de marihuana en casa para tu consumo personal, es algo relativamente sencillo y garantizas la calidad del producto. Asimismo, se considera que cultivar plantas en el hogar trae beneficios en cuanto a tu bienestar psicológico.

Recuerda que solo puedes tener pocas plantas, ya que sino se puede considerar que tienes un cultivo comercial que es ilegal. Para cuidar y cultivar tus plantas de marihuana en casa, te recomendamos seguir los siguientes pasos:

  • En primer lugar debes adquirir las semillas, seleccionando una variedad con las características más adecuadas para tu zona. Asimismo, que tenga los parámetros psicotrópicos que estás buscando.
  • Para la germinación solo necesitas un envase plástico con cierre hermético y papel servilleta. Coloca las semillas empapadas en agua y espera entre 2 a 7 días para tener las plántulas y trasplantarlas.
  • Toma en cuenta el espacio que tienes disponible, siendo ideal que la planta pueda recibir luz natural. Si tienes un pequeño balcón, puedes colocar una maceta con el sustrato adecuado, siendo conveniente que se oriente hacia el sur.
  • Si tienes una terraza o acceso a una azotea, es ideal porque además podrás aprovechar el agua de la lluvia. Sin embargo, recuerda que si la planta está expuesta al ambiente, la debes proteger de vientos y lluvias fuertes así como a olas de calor.
  • Si no cuentas con un balcón o terraza, trata de ubicar tu planta frente a una ventana y si es necesario, adquiere iluminación artificial.
  • No olvides que las plantas de marihuana requieren una buena aireación, así que si la tienes en interior, trata de permitir la circulación del aire durante algunas horas.
  • Es recomendable que cuentes con espacio suficiente para hacer el mantenimiento, como eliminación de malezas, remoción de sustrato y el riego diario.
  • Aplica fertilizantes, para lo que te recomiendo elegir alguna fórmula que mezcle N-P-K, que son los nutrientes que más demanda la planta. No obstante, toma en cuenta que las necesidades de la planta varían en cada fase de crecimiento.